ENFRENTAMIENTOS
INCIDENTES FRENTE AL CONGRESO EN MEDIO DEL DEBATE POR LA LEY DE PROPIEDAD PRIVADA
07 de agosto de 2026 07:57
La discusión del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado tuvo este jueves un fuerte correlato en las calles. Mientras el oficialismo buscaba avanzar con la iniciativa dentro del recinto, miles de personas se concentraron frente al Congreso para rechazar la propuesta y denunciar las reformas impulsadas por el Gobierno nacional.
La convocatoria reunió a la CGT, las dos CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), organizaciones sociales, ambientales, campesinas e indígenas, además de numerosos movimientos políticos y sindicales. Bajo la consigna "La tierra no se vende, no se quema, no se desaloja", la protesta se desarrolló durante varias horas sin incidentes.
La situación cambió poco después de las 17, cuando las fuerzas federales y la Policía de la Ciudad comenzaron a aplicar el protocolo antipiquetes para despejar los accesos al Congreso.
El operativo movilizó a más de 820 efectivos pertenecientes a la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de la Ciudad. Según informaron las autoridades, se utilizaron camiones hidrantes, gas pimienta, gases lacrimógenos y balas de goma para avanzar sobre los manifestantes y desplazar la concentración hacia la avenida 9 de Julio.
Como consecuencia de la intervención policial, 12 personas fueron detenidas. Tres de ellas quedaron a disposición de la Justicia Federal bajo la acusación de atentado y resistencia a la autoridad, mientras que las otras nueve fueron arrestadas por la Policía de la Ciudad durante el operativo de desconcentración.
La jornada también dejó varios heridos.
Uno de los casos más delicados fue el de una fotoperiodista, quien sufrió un fuerte golpe en la cabeza durante los incidentes. Según se informó, presentaba sangrado en los oídos y fue asistida inicialmente por personal médico en el lugar antes de ser trasladada de urgencia al Hospital Argerich para una evaluación de mayor complejidad.
Del lado de las fuerzas de seguridad, cinco efectivos resultaron con distintas contusiones y fueron derivados al Hospital Churruca para recibir atención médica.
El amplio despliegue de seguridad también generó importantes complicaciones en la circulación del centro porteño. El perímetro comprendido entre las avenidas Belgrano, Corrientes, Jujuy y 9 de Julio permaneció parcialmente restringido durante buena parte de la tarde, mientras que 22 líneas de colectivos modificaron sus recorridos y la estación Congreso de la Línea A de subte permaneció cerrada por razones de seguridad.
La movilización se desarrolló en simultáneo con el debate parlamentario del proyecto oficial, que propone modificaciones al régimen de desalojos, expropiaciones y a la Ley de Manejo del Fuego.
Las organizaciones convocantes sostienen que la iniciativa favorece los desalojos acelerados, flexibiliza normas de protección territorial y representa un retroceso en materia de acceso a la tierra y derechos sociales.
En paralelo, el oficialismo defendió la necesidad de fortalecer la protección de la propiedad privada y avanzar con un marco legal que, según argumenta, otorgue mayor seguridad jurídica.
Las protestas no se limitaron a la Ciudad de Buenos Aires. También hubo movilizaciones en distintos puntos del país, con concentraciones en ciudades como Rosario, Córdoba, La Plata, Mendoza y Salta, donde organizaciones sindicales y sociales replicaron el rechazo al proyecto que continúa siendo debatido en el Senado.
La sesión parlamentaria, que se extendió durante varias horas, mantuvo un intenso intercambio entre oficialismo y oposición mientras, puertas afuera del Congreso, la tensión entre manifestantes y fuerzas de seguridad marcó otra jornada de fuerte conflictividad política y social.
La convocatoria reunió a la CGT, las dos CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), organizaciones sociales, ambientales, campesinas e indígenas, además de numerosos movimientos políticos y sindicales. Bajo la consigna "La tierra no se vende, no se quema, no se desaloja", la protesta se desarrolló durante varias horas sin incidentes.
La situación cambió poco después de las 17, cuando las fuerzas federales y la Policía de la Ciudad comenzaron a aplicar el protocolo antipiquetes para despejar los accesos al Congreso.
El operativo movilizó a más de 820 efectivos pertenecientes a la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de la Ciudad. Según informaron las autoridades, se utilizaron camiones hidrantes, gas pimienta, gases lacrimógenos y balas de goma para avanzar sobre los manifestantes y desplazar la concentración hacia la avenida 9 de Julio.
Como consecuencia de la intervención policial, 12 personas fueron detenidas. Tres de ellas quedaron a disposición de la Justicia Federal bajo la acusación de atentado y resistencia a la autoridad, mientras que las otras nueve fueron arrestadas por la Policía de la Ciudad durante el operativo de desconcentración.
La jornada también dejó varios heridos.
Uno de los casos más delicados fue el de una fotoperiodista, quien sufrió un fuerte golpe en la cabeza durante los incidentes. Según se informó, presentaba sangrado en los oídos y fue asistida inicialmente por personal médico en el lugar antes de ser trasladada de urgencia al Hospital Argerich para una evaluación de mayor complejidad.
Del lado de las fuerzas de seguridad, cinco efectivos resultaron con distintas contusiones y fueron derivados al Hospital Churruca para recibir atención médica.
El amplio despliegue de seguridad también generó importantes complicaciones en la circulación del centro porteño. El perímetro comprendido entre las avenidas Belgrano, Corrientes, Jujuy y 9 de Julio permaneció parcialmente restringido durante buena parte de la tarde, mientras que 22 líneas de colectivos modificaron sus recorridos y la estación Congreso de la Línea A de subte permaneció cerrada por razones de seguridad.
La movilización se desarrolló en simultáneo con el debate parlamentario del proyecto oficial, que propone modificaciones al régimen de desalojos, expropiaciones y a la Ley de Manejo del Fuego.
Las organizaciones convocantes sostienen que la iniciativa favorece los desalojos acelerados, flexibiliza normas de protección territorial y representa un retroceso en materia de acceso a la tierra y derechos sociales.
En paralelo, el oficialismo defendió la necesidad de fortalecer la protección de la propiedad privada y avanzar con un marco legal que, según argumenta, otorgue mayor seguridad jurídica.
Las protestas no se limitaron a la Ciudad de Buenos Aires. También hubo movilizaciones en distintos puntos del país, con concentraciones en ciudades como Rosario, Córdoba, La Plata, Mendoza y Salta, donde organizaciones sindicales y sociales replicaron el rechazo al proyecto que continúa siendo debatido en el Senado.
La sesión parlamentaria, que se extendió durante varias horas, mantuvo un intenso intercambio entre oficialismo y oposición mientras, puertas afuera del Congreso, la tensión entre manifestantes y fuerzas de seguridad marcó otra jornada de fuerte conflictividad política y social.
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